Por Enrique Meneses.
La política española, desde 1992, tiene el raca-raca del “¡ Váyase señor…” como argumento principal de la oposición del Partido Popular. Es un mantra que permite hacer oposición sin decir qué haría este partido cuando sustituyese al que gobierna. Hay que esperar a la campaña electoral para saber las intenciones del otro. Es una manera de aplicar el poker al juego electoral de nuestro país. También se juega al ratón y al gato.
El PP ha arrasado en las elecciones municipales y algunas autonómicas. Nadie se ha enterado de lo que ofrecía excepto su latiguillo habitual de rebajar los impuestos para dejar que los empresarios creen puestos de trabajo. Además de eso, al super-reiterado argumento de que Alemania tiene la mitad de parados, omiten añadir que hemos producido más viviendas que los cuatro grandes de la UE juntos, llegando a convertir estudiantes universitarios en albañiles que ganaban hasta dos mil y pico euros. Detrás, de la crisis de las hipotecas-basura siguió el hundimiento de la industria auxiliar de la construcción.
Otro machaqueo de cerebros ha sido ir siempre añadiendo medio millón más de parados que lo que decía el Instituto Nacional de Estadística (INE) para asustar un poco mas al obrero que se acojonó y empezó a gastar menos por miedo a que le tocase el despido a él en un cercano futuro. La última cifra oficial es de 4.121.000 parados y no 5 millones como repiten. El optimismo de Rodríguez Zapatero suele ser el mismo de un capitán de barco a punto de hundirse. Y es el lógico. Meter miedo es el negocio más rentable (vease la gripe A y los millones de piídoras tiradas a la basura).
De la economía sumergida, que alcanza al 25% de nuestro PIB, no hablan ni PSOE ni PP hasta recientemente cuando la Universidad Juan Carlos I dio los resultados del estudio que cuatro catedráticos de Economía hicieron público con el resultado de sus investigaciones sobre el asunto. Quiere decir una de estas dos cosas: o hay que descontar un 25%, la cuarta parte de paro (1.250 parados menos) o se retira denuestro PIB nacional que no produce el 100% de nuestra masa laboral sino solo el 75%, luego somos más ricos de lo que se dice. Finalmente, si el paro existente fuese real, habría disturbios como los de Atenas y hasta muertos pero la realidad española es que muchos cobran el paro y trabajan sumergidos al mismo tiempo.
Si Zapatero sigue adelante para agotar su mandato en marzo de 2012, Rajoy no puede dejar todo lo ganado en municipales y algunas autonomías sin gobernar para no desvelar sus intenciones como presidente. El riesgo para él es que en 9 meses se puede descubrir cual es su proyecto mucho más duro de lo que creen aquellos que votaron PP siendo socialistas como castigo a ZP o los que se abstuvieron de votar dejando el campo libre a la derecha. En cualquier caso, si el presidente sigue hasta marzo 2012, tiene posibilidades de completar las reformas que se propone y la mejora del área del euro, por su mejora de la situación, contribuirán a reducir nuestro paro. En cualquiera de los casos se explica la ansiedad de Rajoy por adelantar las elecciones y no descubrir sus cartas hasta ese momento. No hacer nada durante nueve meses donde ya gobierna, desilusionará hasta sus partidarios pero también a la abstención y los que votaron contra Zapatero.
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