Crisis venezolana agudiza la situación en la frontera con Colombia

Share

Foto: www.lapatilla.com

Por: Vanessa Marquina Contreras

La reunión del pasado 6 de febrero en Maracaibo entre los cancilleres de Colombia y Venezuela, María Ángela Holguín y Elías Jaua, en la que trataron con urgencia temas relativos a la frontera, ha servido para reiterar en una premisa: la situación de la zona es cada vez más crítica. ¿Será demasiado tarde para tomar medidas?

La frontera entre el departamento de Norte de Santander (Colombia) y el Estado Táchira (Venezuela) es un lugar tradicionalmente olvidado por los gobiernos de cada país. En esta franja deambulan diariamente la ilegalidad, el crimen y la corrupción. Muchos de los habitantes del lado colombiano consiguen el sustento diario del contrabando de alimentos y de gasolina, arriesgando su vida porque las oportunidades de empleo son escasas. Así los controles en el paso del Puente Internacional Simón Bolívar y del Puente Francisco de Paula Santander existan, las autoridades venezolanas se benefician y sacan su parte con prácticas corruptas; además, al llegar al lado colombiano los controles no existen. Para agravar el problema, el usufructo que resulta del contrabando se ha convertido en la fuente de financiación de grupos ilegales que habitan a lado y lado de la línea fronteriza.

Hoy por hoy, el panorama se ha agravado sustancialmente debido a la crisis venezolana. La coyuntura económica actual se resume  en tres puntos fundamentales: En primer lugar, las excesivas regulaciones a los precios, la reciente Ley de Costos y Precios Justos es muestra de ello. En segundo lugar, la devaluación del bolívar fuerte (Bs.F), que indica que 10 Bs.F -lo que antes de la eliminación de los tres ceros representaba 10.000 Bolívares- equivalen a 260 pesos colombianos.  Por último,  la inflación más elevada del mundo, 56,2 % para 2013.

Los precios regulados venezolanos indican que muchos productos de la canasta básica –por no decir la mayoría- se encuentran subsidiados. Adicionalmente, consideremos este ejemplo, con la constante devaluación de la moneda venezolana comprar un kilo de arroz en Venezuela cuesta 26 Bs.F., es decir, $650 pesos. En Cúcuta, conseguir el mismo producto vale $1.400 pesos si proviene del contrabando venezolano, si es comprado en cualquier supermercado de cadena nacional vale el doble. Esa es la razón por la cual pasar contrabando de Venezuela funciona y es fuente de ilegalidad tanto de grupos criminales como de ciudadanos comunes y corrientes, que prefieren atravesar la línea para ahorrar dinero a la hora de hacer mercado, lo cual no es nada difícil porque hay muchas opciones de transporte, desde los llamados moto taxis hasta carros por puesto, y para circular por esa zona no piden ningún tipo de documento.

 

[/caption] 

 

Las consecuencias para ambos países son claras. “Nada justifica dejar a los venezolanos sin sus alimentos básicos” afirma el canciller Elías Jaua. Mientras los cucuteños arrasan con los productos de la cesta básica venezolana, los venezolanos viven una crisis de desabastecimiento que se puede evidenciar en cualquier supermercado. Si el martes llega la clásica leche Los Andes, el miércoles no queda en los estantes ni una, así limiten su compra a sólo dos unidades por persona, la gente se las ingenia, incluso van en grupos para obtener más de lo permitido y hacerlo llegar a Colombia.

Para el lado colombiano las consecuencias son claras.  La industria colombiana en Cúcuta compite con los bajos precios venezolanos, a ese nivel es imposible mantenerse. La economía local se ve perjudicada, los productores no pueden ofertar alimentos a tan bajos costos, lo que ocasiona que las empresas prefieran no competir para evitar perder. Por tanto, el abastecimiento de los mini supermercados cucuteños se realiza con más productos de contrabando que con proveniencias de la industria nacional y/o local.

La situación es muy clara. Ninguna medida que se tome va a ser lo suficiente buena como para cambiar la situación de una frontera que viene desangrándose desde hace décadas. Sencillamente tendría que subsanarse la crisis económica venezolana para visualizar un cambio, cosa que resulta imposible pues para 2014, según fuentes del diario El País de España, se espera un nuevo aumento de la inflación y una nueva devaluación de la moneda.

Además, existen  muchos intereses en juego, los de los ciudadanos comunes y corrientes, los de los grupos ilegales y los de las autoridades venezolanas. El contrabando entre el departamento Norte de Santander y el Estado Táchira es un fenómeno con múltiples aristas, unas cuantas medidas tomadas en un momento de urgencia serán pañitos de agua tibia para aliviar tan compleja situación.

 


Artículos Relacionados Sugeridos:

Vanessa_Marquina

About Vanessa_Marquina

Colombo-venezolana. Politóloga de la Universidad del Rosario.